EL HIJO PRÓDIGO: UN MENSAJE DE REGRESO Y ESPERANZA
El pasado sábado 1 de agosto, el Grupo de Adventistas de Jerez tuvo el privilegio de contar con la presencia del Pastor Sergio Martorell, que llevó a cabo la predicación del Culto de ese sábado. Su mensaje se centró en una de las parábolas más conmovedoras de Jesús: el hijo pródigo.
Para profundizar en su significado, Sergio utilizó el célebre cuadro de Rembrandt, El regreso del hijo pródigo, una obra que captura con extraordinaria sensibilidad el momento en que el hijo arrepentido vuelve a los brazos de su padre. La imagen, cargada de luz, ternura y misericordia, permitió a la congregación contemplar la parábola no solo como un relato bíblico, sino como una experiencia humana y espiritual que sigue vigente.
A través de esta combinación de Palabra y arte, Sergio destacó tres aspectos esenciales:
La predicación fue un recordatorio poderoso de que siempre hay un hogar al que volver, y que el amor del Padre permanece abierto, dispuesto a recibirnos sin reproches, con un abrazo que sana y transforma.